COSAS QUE MUCHOS IGNORAN SOBRE EL TDAH




El TDAH puede afectar a cualquier cosa de la vida que requiera una adecuada regulación, organización, planificación, atención, control de los impulsos y estabilidad emocional 


Hoy en día, hay aún muchos mitos, ideas erróneas y malentendidos sobre el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Todos, desde los medios de comunicación a los profesionales de la salud mental, pueden perpetuar estas creencias erróneas. A continuación, los expertos nos explican cosas que mucha gente no sabe (o no suele entender) sobre el TDAH. Encontrarás de todo, desde lo que causa el TDAH a lo que puede ayudar.

1. El TDAH no está causado por nuestra cultura ajetreada y tecnológica

El mundo de hoy es, sin duda, más ajetreado, más frenético y ofrece más distracciones que nunca. Nuestro tiempo de atención es más corto. Nos cuesta más mantener la concentración. A menudo no podemos pasar una hora, o n siquiera media, sin revisar el correo electrónico o echar una ojeada al móvil.

Sin embargo, aquellos de nosotros que no tienen TDAH aún se las arreglan correctamente, dice el Dr. Mark Bertin, pediatra especialista en el desarrollo de la conducta. El TDAH es un trastorno neurológico complejo, que va más allá de distraerse.

“El TDAH afecta a las capacidades de autogestión llamadas funciones ejecutivas, que incluyen no sólo la atención y el control de los impulsos, sino también la organización, la planificación, la gestión del tiempo y muchas más”, dice el Dr. Bertin. En este artículo explica con más detalle cómo funciona realmente el TDAH:

El TDAH es un trastorno con un nombre equivocado. Los síntomas típicos – falta de atención, hiperactividad e impulsividad – tan sólo arañan la superficie. Las regiones del cerebro implicadas en el TDAH también controlan la función ejecutiva – habilidades tales como la gestión del tiempo, la sensatez, la organización y la regulación emocional. La función ejecutiva es algo así como el gerente del cerebro, responsable de supervisar y coordinar nuestra planificación, nuestros pensamientos y nuestras interacciones con el mundo. El verdadero problema del TDAH se refiere a la función ejecutiva y, como han dicho el Dr. Russell Barkley y otros, un nombre más apropiado para el TDAH sería “trastorno de déficit de la función ejecutiva”.


La multitarea, los medios de comunicación, el correo electrónico y otras distracciones pueden exacerbar el TDAH. Pero no lo causan.

2. El TDAH afecta a todos los aspectos de la vida de una persona

Se piensa a menudo que el TDAH afecta exclusivamente al rendimiento académico o quizá a la productividad en el trabajo. Por desgracia, el TDAH tiene efectos de largo alcance.

“El TDAH puede afectar a cualquier cosa de la vida que requiera una adecuada regulación, organización, planificación, atención, control de los impulsos y estabilidad emocional”, dice Roberto Olivardia, psicólogo dedicado al TDAH e instructor clínico en el Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Harvard.

Esto puede referirse a cualquier cosa, desde dormir hasta pagar facturas, desde limpiar la casa a hablar con tu pareja.

Por ejemplo, como señala Bertin, los niños con TDAH son más propensos a sufrir retrasos en el lenguaje. También les cuesta encontrar las palabras adecuadas y elaborar sus pensamientos rápidamente. Tienen dificultades para centrarse en conversaciones en grupo o en ambientes ruidosos.

3. Hasta dos tercios de las personas con TDAH sufren otro trastorno.

Las personas con TDAH pueden también sufrir depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o trastorno bipolar (en este artículo se describen trastornos comórbidos en niños con TDAH, junto con los tratamientos recomendados).

Por eso es importante recibir una evaluación integral, que sirva para descartar otros trastornos. Según Bertin, “si el tratamiento no progresa, conviene volver a mirar para comprobar si hay algo además del TDAH”.

4. El TDAH es altamente genético


“Si dos personas altas tienen hijos y los entregan en adopción, lo normal es suponer que los niños serán altos de todos modos”, dice Bertin, autor también de The Family ADHD Solution (“La Solución del TDAH de la familia”). “La heredabilidad del TDAH es parecida”.

Es decir, que si un miembro de la familia tiene TDAH, la probabilidad de que otra persona de la familia también lo tenga aumenta de tres a cinco veces. “En hermanos gemelos, el riesgo puede llegar al 80%”. Bertin hace hincapié en que el TDAH es un trastorno médico, que está “programado principalmente por la genética”.

Olivardia cita este estudio de 2012 y éste de 2014 (ambos en inglés) para mayor información sobre la genética (y la neurobiología) del TDAH.

5. Los problemas de aprendizajes están infra-diagnosticados en el TDAH

Esto normalmente ocurre porque se cree que el problema de aprendizaje es parte de TDAH, en lugar de algo agravado por el trastorno, dice Olivardia.

Por ejemplo, señala que la dislexia está absolutamente infra-diagnosticada. “Se da por supuesto que los problemas de lectura están relacionados con la atención (TDAH), cuando podría haber dificultades relevantes de decodificación, conciencia fonética, comprensión, o fluidez completamente independientes del TDAH”.

Entre el 40 y el 60 por ciento de las personas con TDAH tienen una dificultad de aprendizaje, dice Olivardia. Casi la mitad de los niños con TDAH puede tener una dificultad específica para escribir, agrega Bertin (que cita este estudio – en inglés – como ejemplo).

Por ello, es esencial que todos los estudiantes con TDAH reciban una evaluación adecuada sobre posibles problemas de aprendizaje.

6. Superar el TDAH no es cuestión de esforzarse más

A menudo, la gente asume que lo que tiene que hacer alguien con TDAH es esforzarse más. Se supone que esa persona es perezosa, carece de motivación o simplemente no quiere hacer el esfuerzo.

Sin embargo, como señala Bertin, “No dirías a un niño con asma: “Esfuérzate un poco más, dejar de hacer ese ruido al respirar”. Del mismo modo, esperar que un niño con malas habilidades de la función ejecutiva “se organice” ahora mismo es injusto y supone fijar expectativas difíciles y poco realistas.”

Además, las personas con TDAH ya se esfuerzan. “Los estudios muestran que una importante zona de control del cerebro – el córtex del cíngulo anterior – trabaja mucho más y con menos eficiencia [en las personas con TDAH] que en las que no lo tienen”, dice Terry Matlen, psicoterapeuta y entrenadora de TDAH.

En lugar de trabajar más, la clave es trabajar de otra manera. Eso significa buscar estrategias que funcionen con el cerebro TDAH. Pueden ser de todo tipo, desde programar alarmas como recordatorios hasta un sistema específico para organizar los papeles.

Lo volvemos a repetir: el TDAH es un trastorno neurológico complejo. Pero también es altamente tratable. Es importante obtener una evaluación integral y buscar tratamiento, que puede o incluir o no medicación.


“Hay quienes rechazan una evaluación, ya que equiparan el diagnóstico y tratamiento del TDAH con la decisión de tomar medicación”, dice Bertin. Sin embargo, el simple hecho de saber que tienes TDAH puede ayudarte a hacer cambios positivos.

“Hay muchas personas que deciden no tomar medicación y, aun así, pueden dar pasos que hagan más fácil vivir con TDAH. Lo cual tampoco significa desdeñar lo que la medicación ha demostrado que hace para el TDAH”. Además, si no estás en crisis, empezar con un enfoque sin medicación para ver cuánto te ayuda es un buen primer paso.

Estés tomando medicación o no, es importante utilizar estrategias adecuadas para el TDAH, practicar hábitos saludables y trabajar con un terapeuta y/o un entrenador TDAH.

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