6 CONSEJOS PARA HABLAR CON TU HIJO SOBRE EL TDAH




Después de tener un diagnóstico por parte del médico especialista en TDAH, los padres suelen preguntarse: ¿Nuestro hijo debe saber qué es el TDAH? ¿Debe saber qué es lo que le sucede? Sin lugar a duda, la respuesta es: sí. Es importante que hables con tu hijo del trastorno que padece. Si evitas hablar con él sobre el tema, se sentirá menos apoyado y desconcertado, aumentando su frustración.

Los niños con TDAH se enfrentan continuamente a dificultades que cuestionan su autoestima. Los padres son el principal apoyo, aportando la comprensión y facilitándoles el desarrollo de estrategias para que puedan afrontar sus dificultades, motivando y reforzando sus logros. El que el TDAH no se convierta en un tabú entre padres e hijo/a es muy importante, por lo que te facilitamos una serie de consejos para abordar el tema:

¿Qué deberías tener en cuenta?

No dar vueltas tratando de buscar términos o explicaciones acerca de lo que les sucede.

Debemos utilizar los nombres tal y como son. A veces nos da miedo etiquetar a los niños, sin embargo se llegan a utilizar calificativos como  “vago, agresivo, torpe etc.”…. siendo mucho más negativos. Debes ser claro en la forma en que se lo cuentes.

Por ejemplo, cuando un niño tiene cualquier otra enfermedad (celiaquía, diabetes…) se le llama por su nombre y se le explica  qué le sucede, qué pasa en su cuerpo, cómo tiene que actuar en diferentes situaciones… En el caso del TDAH, debemos actuar de la misma forma.

Considera la edad del niño.

Cuando es pequeño le puedes explicar que tiene un problema para que su cuerpo se esté quieto mucho tiempo, para prestar atención, para controlar determinados impulsos… siempre utilizando un lenguaje que él pueda comprender, adaptándolo a su nivel de conocimientos.

Puedes recurrir a historias o vídeos de cuentos para los más pequeños,  donde se cuentan historias de niños que les sucede lo mismo que a ellos, por ejemplo el vídeo de la historia de Pablo.

Busca el momento adecuado para hablar con tu hijo.

Considera si la información que le estás dando es suficiente o quizá demasiada, de forma que no puede asimilarla bien. Si es demasiado, lo mejor es fraccionar los temas, y afrontar algunas cosas en otro momento.

Escucha sus preocupaciones.

“Me castigan”, “no puedo estar quieto” “se me olvidan las cosas y  cuando me preguntan no sé”… La explicación sobre el origen de sus conductas le ayudará a encontrar soluciones y tomar un papel activo en la superación de retos. También le facilitará el relacionarse de forma más adecuada y satisfactoria con los demás niños y con los profesores. Todo este proceso le ayudará a conocerse y afrontar con mayor éxito las dificultades, mejorando así su autoestima.

Si tu hijo es adolescente.

Será capaz de entender y asimilar mucho más sobre el TDAH, pero el objetivo siempre será “aportar información orientándola a soluciones”. Ese es el enfoque que tienes que tomar cuando hables con él. Ayúdale a que encuentre soluciones para manejar mejor su trastorno.

Saber que tiene TDAH es quitarle un peso de encima.

Comprendiendo el porqué de su comportamiento, a veces, fomenta que el niño sea tratado de forma diferente. Esto también le hará ser más consciente de sus posibilidades de mejora.
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