CONTRA EL ESTIGMA DEL TDAH


Todo el mundo opina. La realidad es que nos encanta opinar y no tenemos ningún reparo en compartir nuestra opinión. Sobre el TDAH algunos dicen que no existe, que es fruto de una invención de la industria farmacéutica para enriquecerse, que sólo se trata de unos niños maleducados que tienen padres que no hacen bien su papel o que vivimos en una sociedad donde todo se resuelve con una pastillita. Otros, que suelen ser los que viven el TDAH más de cerca, piensan todo lo contrario. Que el trastorno existe, que negarlo retrasa el diagnóstico y que el tratamiento es indispensable para una buena evolución y un futuro más prometedor.


Esta división de opiniones en la sociedad tiene consecuencias sobre las personas que padecen TDAH, sus familiares y amigos.  Consecuencias negativas que se reflejan en lo que todos conocemos como estigma social. 

¿Por qué razón existe este estigma sobre el TDAH?

1. Es un trastorno complejo

El TDAH es una patología compleja, con diversos síntomas, diferentes manifestaciones en función de las personas y que tiene un diagnóstico laborioso. No es tan sencillo como hacer un análisis de sangre y que de positivo o negativo. Requiere muchas pruebas clínicas y entrevistas por parte de un especialista. La complejidad del trastorno hace que la gente lo perciba como incierto.

2. Causas

Los motivos por los que una persona padece TDAH no son fáciles de entender. El trastorno tiene una base biológica, pero las causas son también objeto de un intenso debate científico. Esta falta de acuerdo entre profesionales de diferentes tendencias crea incertidumbre en la sociedad.

3. Síntomas

Los síntomas nucleares del TDAH (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad) son todos características no deseadas. Por lo que crea rechazo social y marginación.


4. Comportamiento

Con frecuencia se piensa que los niños con TDAH son un incordio porque pueden resultar más difíciles de manejar. Sobre todo en el colegio. Por lo que el apoyo que puedan recibir estos niños en los diferentes contextos sociales se ve reducido, recibiendo generalmente críticas, rechazo y exclusión. 

5. Relaciones

Los niños con TDAH suelen tener dificultades en la relaciones con la familia, los profesores y otros niños. Su incapacidad innata para entender lo que sienten los demás es uno de los motivos principales por los que les cuesta más mantener relaciones. Suelen tener menos amigos de su edad y sus relaciones suelen ser menos duraderas.

6. Mal cuidado/educación de los padres

Algunas personas piensan que se trata de un problema conductual persistente que los padres no han sabido corregir en sus hijos. Que son incapaces de educarles y  enfrentarse a ellos. La falta de aceptación y comprensión del TDAH convierte a los padres en culpables.

7. En el colegio

Debido tanto a los síntomas nucleares del TDAH, como a los trastornos de comportamiento o aprendizaje asociados, se puede percibir que ejercen una mala influencia tanto dentro como fuera de la clase. Para los profesores puede ser un reto conseguir enseñarles con los mismos métodos que a los demás alumnos.

 8. La medicación

El uso de la medicación para tratar el TDAH a menudo se percibe negativamente. Principalmente porque se cree que la medicación es para “controlar” al niño,  para facilitarle el trabajo a padres y cuidadores que son incapaces de hacer bien su trabajo, o porque puede convertirlos en personas dependientes.

¿Cómo hacer frente al estigma sobre el TDAH?

Gran parte del estigma social que existe sobre el TDAH se debe a una falta de información o a información errónea sobre el trastorno. Como persona afectada por el TDAH tienes un papel importante en todo esto.  Puedes hacer algo por que esto cambie, por que la sociedad lo vea de otra forma.


Habla con padres que estén en la misma situación. Si no conoces a ninguno, quizás te puedas poner en contacto con alguna asociación de pacientes de tu ciudad.

Se claro y directo cuando hables sobre el TDAH con otras personas o padres. No deberías ocultarlo. En muchas ocasiones el ir de frente y poner las cartas sobre la mesa evita que surjan malos entendidos o tensiones.

Colabora estrechamente con los profesores de tu hijo. La comunicación y la ayuda que os prestéis los unos a los otros servirán para obtener mejores resultados.

Habla con tu hijo sobre el TDAH. Quizás le puedas dar algunas ideas para que hable de su trastorno con otros niños.

Ayuda a tu hijo a comprender cómo perciben otras personas el trastorno, para que le cueste menos asimilar los comentarios negativos y se reduzcan potencialmente.
Procura compensar con comentarios positivos los comentarios negativos que recibe por sistema en el colegio o en otros entornos.

Testimonios

Una pediatra nos habla del estigma del TDAH

Los niños que padecen TDAH arrastran unas marcas, menos visibles que las mentadas llagas, pero no menos dolorosas. Al menos para un profesional que los conoce desde que nacen, como es el pediatra, es muy difícil oír lo que tienen que contar estos niños cuando escarbas solo un poco. Porque es muy importante aprender a escuchar a los niños.

“La profesora me sienta en un rincón a pensar todos los días y no lo soporto”. “Soy un burro porque no consigo aprobar ninguna asignatura”. “Los niños en el patio no quieren jugar conmigo”. “En la clase de educación física nadie me elige para su equipo”. “Soy malo porque nunca me porto bien”. “Mis padres no me quieren y estoy siempre castigado en casa”. “Ni mis hermanos me quieren!” “Algunos amigos de mis padres no vienen a casa porque dicen que soy muy bruto jugando con sus hijos”…

Siempre que oigo esto en boca de uno de mis pacientes siento ganas de llorar.

Una madre nos habla del estigma del TDAH

La estigmatización social generalizada que rodea al TDAH es un problema de todos. ¡Sí, de todos! Y solo conseguiremos quitárnoslo de encima si lo tratamos con la naturalidad que se merece y, sobre todo, con  una actitud positiva. Sin tabúes.

Como padres tenemos que aceptar que vivimos con una persona con TDAH, buscar un punto de encuentro, una asociación, por ejemplo. Tenemos que conseguir una formación adecuada para poder enfrentarnos a esta “estigmatización” con una gran fortaleza comunicativa, pues los chavales se merecen muchas explicaciones y  debemos  dárselas.  Nosotros estamos para acompañarlos y apoyarles. Si los padres no estamos preparados para contestar a sus preguntas o no queremos contestárselas o no queremos que sus compañeros lo sepan… Seguiremos estigmatizándonos y el trabajo de las asociaciones de TDAH, Federaciones, Fundaciones no servirá para nada, cuando su objetivo más directo es la normalización y la mejora de su calidad de vida.


Si queremos que lleven una vida normalizada en la escuela, con sus apoyos y adaptaciones metodológicas, ¡tendremos que explicar al niño porque él lo hace así y sus compañeros no! Algún día lo preguntará. “¿Por qué a mí me medican y a los demás no?” “¿Por qué yo no entiendo tan rápido el cálculo como mi compañera de mesa?” “¿Por qué yo hago los exámenes así?.” Estoy convencida que entre todos conseguiremos a través de una buena formación y psicoeducación eliminar barreras que nos perjudican a la hora de afrontar el día a día que nos plantea la famosa estigmatización como la depresión, la ansiedad, el estrés o las rupturas familiares. Parece fácil lo sé, hay un truco y es la actitud positiva y la fortaleza. Di no a la estigmatización. Que escuchen tu voz.

Todos juntos somos más fuertes


Contra el estigma del TDAH hay una gran labor que desempeñan las asociaciones de pacientes y familiares. Estos movimientos asociativos han surgido de una necesidad clara: poder compartir experiencias, conocimiento, trabajar juntos para conseguir nuevos apoyos y ayudas, ofrecer consuelo a aquellos que se van incorporando al grupo y para los que todo es nuevo. En definitiva, hacerse fuertes ante la adversidad.

Las cosas son como son. Está claro. Pero todos podemos aportar algo para mejorarlas. Una vez alguien me dijo: “Para construir en la vida hay que llevar a cabo pequeñas revoluciones. Puede que el cambio sólo afecte a una sola persona, pero ya es algo. Ya habrás iniciado el cambio.”

En el caso del TDAH, la pequeña revolución que cada uno lleve a cabo nos acercará cada vez más a la comunicación clara y honesta sobre el trastorno, a la información adecuada, a la colaboración social y a la comprensión de lo que es el TDAH y lo que implica vivir con él.
Tú puedes hacer que lo consigamos entre todos.

Puedes empezar compartiendo en tus perfiles sociales este contenido, demostrando que te importa, que te implicas y que quieres que los demás lo comprendan y entiendan, para que algún día todos trabajemos con la misma ilusión y empeño para que las personas con TDAH tengan una vida plena.

Creditos tdah y tu 
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