TDAH Y TICS




En los últimos años se han acumulado una gran cantidad de evidencias sobre la asociación del TDAH con un importante grupo de afecciones como trastornos de la afectividad, ansiedad y trastornos de conducta. Esta asociación tiene una gran importancia, ya que modifica tanto la presentación clínica como el tratamiento y el pronóstico. El TDAH se asocia más frecuentemente con trastornos antisociales (agresividad, conducta antisocial, trastornos de conducta), trastornos afectivos, ansiedad, trastornos del aprendizaje, abuso de sustancias, retraso mental, trastornos del espectro autista, y tics.


Qué son los tics

Un tic es movimiento de una parte del cuerpo de forma rápida, repetitiva, sin finalidad y fuera del control de la voluntad (o muy escaso control durante un tiempo muy breve), y que no ocurren mientras la persona está dormida.

Los movimientos dependen de la gravedad de los tics, que pueden ir desde movimientos de la cara casi imperceptibles (parpadeo, olfateo, elevación de un hombro) hasta movimientos verdaderamente aparatosos (movimientos de la cabeza, piernas o brazos, movimientos del cuerpo).

Los tics no solamente afectan los movimientos, existen también los que se denominan tics bucales que consisten en carraspeos o ruidos con la boca. Si bien la mayoría de los tics son leves y apenas se notan, los casos en que son severos y pueden afectar muchas áreas de la vida de la persona que los padece.

La enfermedad de tics más habitual es el que se denomina “tic transitorio“, el cual puede afectar hasta a un 10 % de los niños en los primeros años de la escuela. Los tics transitorios se van por sí solos. Algunos se pueden empeorar con la ansiedad, el cansancio y algunos medicamentos. Otras veces los tics no desaparecen, en el caso que duren más de un año se les llama “tics crónicos“. Los tics crónicos afectan a menos de 1% de los niños y pueden formar parte de un trastorno poco frecuente llamado Enfermedad de Gilles de la Tourette1.
Trastorno de Gilles de la Tourette


Los niños con el Trastorno de Tourette tienen ambos tics, corporales y vocales (carraspeos, tos, sonidos, o decir palabrotas). Los niños con el Trastorno de Tourette pueden tener problemas de atención, concentración y pueden también tener dificultades con el aprendizaje. Pueden actuar con impulsividad, o pueden desarrollar obsesiones y compulsiones, independientemente del TDAH subyacente, lo que hace que los problemas se manifiesten de forma más severa.

Algunas veces las personas con el Trastorno de Tourette pueden decir palabras obscenas, insultar a otros o hacer gestos y movimientos obscenos. No pueden controlar los sonidos y movimientos y no se les puede culpar por ellos. El castigo de los padres, las burlas de los amigos y las riñas por parte de los maestros no ayudan al niño a controlar los tics, pero van a herir su autoestima.
TDAH y tics o Trastorno de Tourette



La posibilidad que la enfermedad de Tourette se asocie a TDAH es del 80%. Los tics de la enfermedad de Tourette a veces tienden a disminuir en la adolescencia, pero suelen persistir otros problemas propios del cuadro (mal rendimiento en los estudios, distracción, impulsividad) que se ven agravados si hay comorbilidad con TDAH.

Los pacientes que presentan tics requieren una exploración más detallada para la valoración de los mismos aparte de la valoración habitual del TDAH.

Los tics que no interfieren de forma importante en la vida de la persona no requieren tratamiento y generalmente tienden a desaparecer por sí solos. Lo habitual es que evolucionen alternando momentos de agravamiento con otros de atenuación o casi desaparición de los mismos, muchas veces sin causa aparente aunque lo común sea relacionarlo con causas comprobadas como períodos de mayor ansiedad, insomnio o falta de descanso.

Los tics pueden generar malestar a la persona que los padece, y hay casos en los que pueden producir dolores por los movimientos o las molestias que se generan a nivel social (burlas o bromas); cuando ésta situación afecta de forma importante a la persona que los padece es recomendable un tratamiento farmacológico que pueda ayudar a controlar los tics.

La presencia de tics tiene especial relevancia si el TDAH requiere tratamiento farmacológico, ya que los tratamientos farmacológicos más efectivos muchas veces pueden producir aumento de los tics, lo que transforma al tratamiento farmacológico del TDAH en una situación de especial consideración médica que no debe interpretarse como una contraindicación para el tratamiento farmacológico del TDAH. Muchas veces la asociación de diferentes tratamientos farmacológicos (para los tics y el TDAH) suele dar resultados muy satisfactorios.
Consejos

Como recomendaciones generales para manejar los tics pasan por:

– evitar exigir a la persona que tiene tics que los controle, ya que esto generará más ansiedad y empeorará los tics.

– no burlarse ni ridiculizar a las personas con tics.

– tener en cuenta que las personas con tics no se sienten a gusto con su problema, y suelen tener afectada la autoestima.


– siempre debe incluirse dentro del tratamiento general, la información a los padres, al paciente, y a las personas que están habitualmente en contacto como los docentes o compañeros de colegio u otras actividades que realicen.

creditos tdah y tu 
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