TDAH + Ansiedad en niños y adolescentes




El Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) comparte los síntomas de inatención con los trastornos de ansiedad, pero la inatención en el TDAH se debe a la distracción/atracción por estímulos externos, nuevas actividades o pensar en otras actividades o situaciones agradables, frente a la inatención/distracción de la ansiedad producida por preocupación, rumiación y/o obsesiones (DSM-5, APA, 2013).

¿Son incompatibles ambos cuadros? Rotundamente no. La mayoría de los niños con TDAH presenta algunos síntomas de ansiedad como miedo a dormir solos o a separarse de los padres, preocupación excesiva por la salud y el bienestar de su familia, molestias físicas cuando van al colegio, etc., que suelen estar relacionados con el fracaso escolar y las críticas recibidas de sus padres, amigos y profesores o por situaciones conflictivas con sus compañeros (rechazo, acoso, peleas).

Los síntomas ansiosos repercuten de manera marcada en el rendimiento escolar y en el funcionamiento social y familiar del niñ@, afectando aún más la funcionalidad del individuo en estas esferas. Además las manifestaciones ansiosas en los afectados por TDAH se asocian a un aumento del riesgo de presentar un trastorno ansioso/depresivo en la edad adulta.

La prevalencia de cuadros y trastornos de ansiedad en niños y adolescentes con TDAH es del 25-30%. Este colectivo presenta un riesgo tres veces mayor que la población infantil sin TDAH. Entre el 20-45% de los niños con TDAH cumple criterios diagnósticos de al menos un trastorno de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad más frecuentes en el TDAH son el trastorno de ansiedad generalizada (alrededor del 45%) y el trastorno de ansiedad por separación (aproximadamente el 30%) y son más frecuentes en niñas y en el TDAH de predominio inatento.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad en niños y adolescentes? 

Síntomas Motores

Temblor, contracciones o sensación de agitación.
Tensión o entumecimiento de los músculos.
Inquietud.
Fatigabilidad fácil.
Tics. 
Síntomas de hiperactividad vegetativa

Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
Palpitaciones o taquicardia.
Sudoración o manos frías y húmedas.
Boca seca.
Mareos o sensación de inestabilidad.
Nauseas, diarrea u otras molestias abdominales.
Sofocos o escalofríos.
Micción frecuente.
Dificultad para deglutir o sensación de "nudo en la garganta".
Aumento/disminución del apetito. 
Síntomas de Hipervigilancia

Sensación de que va a suceder algo (malo).
Respuesta de alarma exagerada.
Dificultad para concentrarse o "mente en blanco".
Dificultad para conciliar el sueño.
Síntomas de angustia emocional

Miedo. 
No querer estar con gente. Búsqueda de aislamiento.
Buscar sitios recogidos. Evitar las aglomeraciones.
Tristeza. 
Irritabilidad.
Pérdida de vitalidad.
Evitar las sopresas o las situaciones novedosas. 
Malestar emocional general. 


Tratamiento de la comorbilidad "TDAH + Ansiedad"

El tratamiento del TDAH y sus commorbilidades siempre debe plantaerse desde una perpespectiva multimodal y multidisciplinar asentándose sobre los 4* pilares fundamentales: intervención con la familia, intervención desde el centro educativo, intervención psicoterapéutica con el afectado e intervencion médica/farmacológica (en los casos que sea necesario).

Cuando coexisten dos trastornos debe plantearse la intervención de forma global. 

El planteamiento general es que primero debe tratarse el trastorno más relevante. La mayoría de autores están de acuerdo con el uso de fármacos psicoestimulantes (metilfenidato) en afectados por TDAH como parte de su tratamiento (farmacológico), aunque con cautela y valorando siempre la balanza de riesgos-beneficios y las características de la persona. En el caso de no ser indicado, existen otras opciones farmacológicas no psicoestimulantes. 

La intervención psicoterapéutica debe centrarse es trabajar los aspectos ejecutivos (autonomía, toma de decisiones, control inhibitorio...) cogntivos (entrenamiento cognitivo, atención y concentración...) y socio-emocionales (habilidades sociales, autoestima, regulación emocional, comunicación...). 

Con frecuencia la sintomatología ansiosa disminuye con el tratamiento del TDAH, probablemente porque el paciente percibe una mejoría en su rendimiento personal y en su capacidad para relacionarse.

Otras veces el trastorno de ansiedad sigue su propio curso y puede empeorar pese a que los síntomas cardinales del TDAH mejoren, en estos casos, están indicados los tratamientos del trastorno de ansiedad, que incluyen psicoterapia y tratamiento farmacológico y terapia familiar.

En resumen, cuando nos encontramos con casos de TDAH + ansiedad, el tratamiento debe plantearse desde el enfoque multimodal; por una parte hay que abordar la sintomatología y problemas propios del TDAH, y por otro lado, la sintomatología de la ansiedad, además de la intervención con la familia, siempre atendiendo el foco de mayor urgencia. 

                                                                                                                
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